El día del padre separado

JUAN ORDÓÑEZ BUELA

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

14 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

EL PRÓXIMO sábado, día 19 de marzo, es San José y Día del Padre. ¿Existe una fecha con tantas denominaciones vulgares como ésta? Es posible. Y también es una encerrona: cualquiera se llama Pepe y cualquiera es padre, aunque no se merezca el título. Yo no me llamo Pepe, soy padre de cinco hijos, uno en Londres, tres en Madrid y otro en Boiro. Y por si fuera poco, el 19 de marzo, sábado fiesta o no, es san Cortil de El Corte Inglés. Unas plantas desde las que hace años, la publicidad nos recomendaba practicar la elegancia social del regalo. Corbatas, colonias y el último grito: el teléfono móvil para papá, para que se entere de lo que vale la gracia del recibo. Un aparato para llamar desde el parque o la plaza del ayuntamiento a la ex y ultimar el lugar en el que va a depositar al crío a última hora del domingo. Los parques y las plazas son lugares plagados de padres separados, y no demasiadas madres separadas. Las mujeres tienen más imaginación para distraer a los chavales. Unos progenitores intentan aprobar el examen con sus hijos de un fin de semana al mes entre el citado parque, la hamburguesería y el cine en un derroche de imaginación. Sólo falta que se instituya el día del padre separado con regalos adecuados a su nuevo estado de ligatier . Me extraña que a San Corte Inglés no se le haya ocurrido fundar el día del padre separado.