Normas injustas

| MONCHO ARES |

BARBANZA

EL PROBLEMA de aplicar cualquier norma es que alguien se aproveche para beneficiarse de las circunstancias actuando al margen de las exigencias. Los hosteleros de Ribeira han dejado de facturar un 30%, y me da que ese descenso se ha convertido en incremento en algún punto de la comarca, simplemente porque se consiente el incumplimiento de los horarios. Está claro que como no se tome en serio esta competencia desleal se causará un daño irreparable al sector hostelero ribeirense. Y no sólo eso. Si bien es cierto que los chavales cada vez se conciencian más a la hora de organizarse para regresar a sus casas, de forma que se pone al volante uno que no ha bebido en toda la noche, aún hay muchos que se arriesgan a conducir poniendo en peligro sus vidas y las de otros. Por eso las normas no valen para nada si no se aplican a todos por igual. Es que incluso se vuelven injustas.