Suelo industrial

ALICIA FERNÁNDEZ

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

10 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

ES ESCLARECEDORA la información que ayer se presentaba en estas páginas sobre la disponibilidad de suelo industrial en la comarca y la situación en la que se encuentran los polígonos de cada municipio. No hay suelo a disposición de posibles proyectos, ni un solo metro cuadrado. Y eso, que podía ser una buena señal, se queda cuando menos en dudosa al comprobar que un 35% de los polígonos está sin ocupar. Pero Boiro, una vez más, hace bueno el eslogan turístico de los sesenta. Es diferente por cuna, tradición y obcecación. Aquí el 60% del polígono está sin industrias. Un monte sin árboles. Un mar sin peces. Si sumamos lo primero a lo segundo, hay que concluir que algunos empresarios han comprado parcelas en el polígono como mera inversión. Como si fuesen un bajo comercial, un solar o un piso. Con una particularidad: sabían que el suelo industrial se agotaría por las rígidas normas urbanísticas. Y a esto se le pueden poner miles de nombres, excusas o matizaciones, pero el más ilustrativo es el que ustedes y yo pensamos. El resultado es que muchos empresarios no pueden desarrollar sus ideas y generar riqueza porque otros, que ya la tienen, pueden comprar el árbol en terreno comunal y esperar sentados a que madure la fruta.