LA LLAVE
05 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.ES UN deber cívico leerse la Constitución Europea para votar en consecuencia, pero también un auténtico coñazo. Confieso que mi primer intento acabó con un rotundo fracaso: no llegué al final del enunciado del preámbulo. El sueño traicionero me jugó una mala pasada cuando estaba a la altura del decimoséptimo jefe de Estado. Me pregunto si cuando llegue el 20-F seguiré sumido en esta ignorancia. Si me dejo llevar por la corriente mayoritaria y me fío de lo que dicen PP y PSOE, no hay duda de que me expresaré a favor, aunque no deja de chocarme que, por primera vez en la historia, apuesten por la misma opción a la hora de votar. Si hago caso al BNG, la negativa será rotunda, pero como les llaman «os do non»... No me queda más remedio que superar el trance del preámbulo, porque si tengo en cuenta los beneficios que Europa nos ha traído a la zona... ¿Qué quieren que les diga?.