La peste

| MONCHO ARES |

BARBANZA

HAY ENFERMEDADES que a mí me dan que pensar. Una de ellas es la gripe, especialmente esa capacidad que tiene para esquivar todas las medidas de prevención y hacer infructuosos los medicamentos que, dicen, sirven para atenuar los síntomas. Sospecho desde hace tiempo que hay especialistas encerrados en laboratorios trabajando expresamente para que el virus cambie cada año, o para que logre evitar el mínimo obstáculo. Y es que es una cuestión de supervivencia: sin gripe, la industria farmacéutica tendría problemas; muchos ambulatorios sobrarían; y decenas de personas morirían de aburrimiento porque perderían un motivo para quejarse, o para ir a las salas de espera a contar lo mal que se encuentra uno, y ver pasar por delante a otro peor. Puede que, en realidad, yo sea un mal pensado... pero a veces me gusta imaginar la vida sin algo esencial, en este caso, la peste de la gripe.