El Museo de Artes comparará los «Caprichos» de Goya y Dalí

Chechu López RIBEIRA

BARBANZA

A pie de calle Una exposición presentará los grabados del pintor aragonés y del catalán en los que utilizaron las mismas planchas

20 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El Museo del Grabado de Artes, en Ribeira, inaugurará dentro de unos días una exposición de los Caprichos de los maestros españoles Francisco de Goya y Salvador Dalí. Son unas obras que cuentan con 178 años de diferencia, que fueron estudiadas por los profesores José Manuel López Vázquez y Juan Manuel Monterroso Montero, de la Universidade de Santiago, que son los comisarios de la muestra, coordinada por la directora de la Fundación Artes, Carolina Muñoz. La exposición incluye 18 estampas en aguafuerte y buril que han pasado a la historia como símbolo de lo goyesco y 23 litografías de Dalí, que conjugan en un mismo tema el enigma gráfico de los dos artistas. Los Caprichos , realizados por Goya entre 1793 y 1799 escudriñan la naturaleza de los sufrimientos y temores del ser humano. El amor, la prostitución, la mala educación de los hijos, el matrimonio por conveniencia, la crueldad materna, la avaricia, la glotonería de frailes, el contrabando, monjes, asnos, brujas, duendes y diablos son temas que el aragonés aborda con su descarnado naturalismo. Colorido El más relevante representante del surrealismo, Dalí, se dirigió a esa serie de Goya en la etapa tardía de su trayectoria artística (1977). Utilizando las mismas planchas con las que el pintor aragonés realizó sus aguafuertes, el catalán trasladó las composiciones de Goya a sus litografías, las saturó de colores, introdujo sus símbolos característicos de su obra anterior y les puso nuevos nombres. La carga crítica de los Caprichos alertó a la Inquisición, y ante el temor a represalias fueron retirados de la venta y aparecieron luego, en 1803, en el inventario de la Calcografía Nacional. Goya llamó a sus estampas «asuntos caprichosos que se prestaban a presentar las cosas en ridículo, fustigar prejuicios, imposturas e hipocresías consagradas por el tiempo». Esta exhibición en el Museo del Grabado de Artes se realiza poco después de conmemorarse el centenario del nacimiento del pintor catalán, un 2004 que tuvo la declaración de Año Dalí por la Unesco.