Récord macabro

| MONCHO ARES |

BARBANZA

NO ES necesario ser agorero para temerse, como me pasaba a principios de mes, que la vía para automóviles (antes vía rápida) de Barbanza tenía todos los boletos para batir este año el macabro récord de mortandad, ojalá me hubiese equivocado en el vaticinio, pero como dice un amigo mío, si tuviera tan claro el número del gordo de Navidad se lo apuntaría ahora mismo, para hacernos todos un poco más felices. Pero hoy toca hablar de malas noticias, como ha sido la víctima número ocho en la maldita carretera, cifra nunca antes alcanzada. Considero que llegados a este nivel se siniestralidad, si alguien tenía dudas de la perentoriedad de actuar en este vial, no caben titubeos a la hora de poner el desdoblamiento en autovía al frente de las urgentes reivindicaciones barbanzanas, es la asignatura pendiente, porque todo carece de valor cuando falta la vida, esa es la prioridad: vivir.