Un año de prisión y una multa de 1.080 euros por un delito de allanamiento y cuatro años más de cárcel por un delito de lesiones, además de tres arrestos de fin de semana por una falta de lesiones, son las penas solicitadas por el fiscal, al igual que por la acusación particular, para José Enrique C.?C., procesado por entrar por la fuerza en la casa de su ex mujer, en Muros, y agredir a sus suegros. La defensa pidió la libre absolución. El juicio se celebró ayer en la sección quinta de la Audiencia Provincial de A Coruña. El acusado reconoció que el 4 de julio de 1999 acudió con su padre desde Vigo, donde residía, a la vivienda de su ex pareja en Muros para recoger ropa y para ver al hijo de ambos, un bebé de un mes. La abuela del niño no le dejó cogerlo porque temía que se lo llevase. Derribo de la puerta Al día siguiente, José Enrique C.?C. regresó a la casa. Según declaró ayer, porque así lo había acordado con la familia. No le abrieron la puerta y, de una patada, la tiró abajo. Su ex mujer y la madre de ésta bajaron para franquearle la entrada y, en el forcejeo, el acusado empujó a su suegra por las escaleras. Después subió a la vivienda, donde estaba el bebé, y propinó varios puñetazos a su suegro, que perdió dos dientes a consecuencia de los golpes, y al que también le rompió las gafas. José Enrique C.?C. declaró que en el momento de los hechos estaba bajo los efectos de las pastillas y el alcohol y reconoció que se produjo una pelea con la familia de su ex mujer. Pero mientras él mantiene que sólo quería ver a su hijo, al que podía visitar dos horas al día, su ex pareja afirmó que su intención era llevárselo. Además, la mujer aseguró que, tras el incidente, el procesado la amenazó con matarla si avisaba a la Guardia Civil. José Enrique C.?C. lo negó y recordó que estaba en la vivienda cuando los agentes lo detuvieron.