Deudas más o menos razonables

| M. X. BLANCO |

BARBANZA

MUCHOS BARBANZANOS pueden considerar exagerada la cuantía que algunos concellos de la comarca deben a los bancos. Y puede que lo sea. Pero si el dinero fue empleado para la dotación de servicios básicos como saneamiento, abastecimiento de agua o alumbrado, la cosa cambia. Incluso es más que aceptable si con los préstamos se construyeron piscinas, polideportivos o áreas de ocio. La duda aparece cuando se analiza si un concello como el de Boiro debe concertar dos créditos por un importe de 2,6 millones de euros para construir un macroedificio. Quizás la casa consistorial es ahora más moderna, funcional e incluso bonita que la de antes, pero también es cierto que esta inversión no ha contribuido en nada a mejorar la calidad de vida de los vecinos. Es necesario priorizar las actuaciones que se ejecutan con fondos públicos, ya que las zonas rurales son las grandes olvidadas.