Obras interminables

| ANA GERPE |

BARBANZA

LAS CONSELLERÍAS deberían efectuar un seguimiento de las obras que subvencionan y que se ven abocadas a un proceso de construcción interminable. En la comarca hay varios ejemplos de esto, como la casa de cultura mazaricana. No es de recibo que se invierta dinero en una actuación y que transcurran años hasta que los vecinos puedan beneficiarse de ella. También deberían planificarse mejor las Administraciones, local y autonómica, para garantizar que un servicio público en el que se ha gastado dinero del contribuyente entre en funcionamiento. A veces ocurre, como con el centro de día de Boiro, que está el inmueble ya hecho y que no puede ponerse en servicio porque falta dinero para el equipamiento. Una vez que se ha efectuado el gasto, lo normal es que se busque la fórmula para que cualquier servicio sirva a los fines para los que fue hecho. Lo contrario es despilfarrar.