Una clase en la ría de Noia

Sara Ares CORRESPONSAL | NOIA

BARBANZA

Reportaje | Lecciones al aire libre Estudiantes del Colexio Alexandre Rodríguez Cadarso participan en un novedoso proyecto a nivel gallego que persigue divulgar el oficio de los profesionales del marisqueo a pie

13 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Ayer, al despuntar el día, la lluvia amenazaba con chafar la ilusionante aventura que iban a vivir treinta alumnos del Colexio Alexandre Rodríguez Cadarso de Noia. Al final, las nubes concedieron una tregua, que hizo posible que los chiquillos recibieran una clase sobre marisqueo a pie en uno de los lugares más idóneos para tal menester, las concesiones de A Misela. Ataviados con botas de agua, viseras y chubasqueros, los pequeños se pusieron a remojo en la ría de Noia, donde aprendieron a recolectar berberecho y a cavar con los rastros. Para esta lección práctica, se colocaron a escasos metros de donde se encontraban faenando cientos de mujeres, que no son otras más que las profesionales de los dos márgenes de la ensenada que cuentan con autorización de la Cofradía San Bartolomé para extraer en ese banco. Claro que los escolares no llegaron hasta allí por arte de magia, sino por obra y gracia de un proyecto piloto de la Asociación de Profesionales del Marisqueo a Pie de Galicia (Areal). La gerente del colectivo impulsor de este programa didáctico, Rita González, explicó que la actividad desarrollada ayer en Noia supuso el estreno de las salidas de campo, además de la primera colaboración con un colegio de la provincia coruñesa. La semana pasada, las técnicas de Areal impartieron un taller en las aulas de una escuela de Raxó, en Pontevedra, pero sin entrar en contacto físico con el mar. Ayer, los aprendices noieses contaron con profesoras extras porque la ocasión lo requería. Así, pudieron escuchar las explicaciones de la bióloga del pósito noiés y de las propias mariscadoras sobre aspectos relacionados con la limpieza y vigilancia de los bancos, las ventas en la lonja y los tamaños legales de las especies, entre otras muchas cuestiones. Desde A Misela, se trasladaron a la rula de Testal, en pleno bullicio, donde asistieron en directo a las labores de pesaje y clasificación de las capturas de berberecho y almeja de la jornada. Por si fuera poco, la coincidencia quiso que los chiquillos del Rodríguez Cadarso estuvieran ayer en A Misela y en Testal justo cuando tres alumnos de la facultad de Comunicación Audiovisual de la ciudad de A Coruña se encontraban grabando un documental por encargo de la Cofradía noiesa. Pablo Reimúndez, Manuel Viqueira y David Cabezón intentarán reflejar en media hora de reportaje lo que da de sí el marisqueo en una de las rías gallegas más ricas.