Restos mortales

| MONCHO ARES |

BARBANZA

LOS RESTOS mortales de la actividad que fue el germen de las principales empresas que dan empleo en la zona permanecen precisamente al pie de donde se gesta el futuro económico: en la costa, al lado de las playas. Si la mayoría de las factorías inactivas se encuentran en espacios públicos, ¿cómo es posible que la Administración no recupere la propiedad para un mejor disfrute? Muchas de estas construcciones tienen estructura de piedra, por lo que optar por el derribo es destruir parte de la historia de los municipios del sur coruñés. Desde los gobiernos central y autonómico se debería fomentar la conversión de las edificaciones con un cierto interés en establecimientos relacionados con el turismo, el arte y la cultura, de los cuales hoy estamos más bien escasos que sobrados. Dejarlos languidecer a la espera de que caduque la concesión es contribuir a su desaparición.