El equipo de Manuel Maneiro consiguió veinte representantes en la junta general El ex patrón mayor Antonio Martínez se quedó fuera de los órganos de gobierno
02 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Los socios de la Cofradía de Pescadores de A Pobra se han tomado muy en serio en elegir a sus representantes. Estaban citados con las urnas el domingo para nombrar a los veinticuatro miembros de la junta general. La participación fue masiva, votó el 76% de los afiliados de la entidad marinera. Para estos comicios había dos opciones bien diferenciadas. Una la lideraba el patrón mayor en funciones, Manuel Maneiro Castro; y la otra, Antonio Martínez Torres, que ya ocupó el cargo con anterioridad. Los votantes se decantaron por la lista de Maneiro Castro. De un total de veinticuatro miembros que componen la junta general, veinte pertenecen a su candidatura, por lo que, si no hay ninguna novedad, seguirá al frente del pósito otros cuatro años más. Será investido el 11 de septiembre. Una de las sorpresas fue que Antonio Martínez Torres quedó fuera de los órganos de gobierno por sólo tres papeletas. Consiguió 29 apoyos, mientras el ultimo escaño salió con 32. Incidente Durante el tiempo que duraron las votaciones ocurrió un pequeño incidente. Dos socios increparon e insultaron a Manuel Maneiro, aunque este le quitó importancia a este hecho, que calificó de muy puntual. El patrón mayor en funciones se mostró muy satisfecho por el desarrollo del proceso electoral y que culminó con tanta participación. Manuel Maneiro dijo que se esperaba una afluencia semejante de votantes, porque «tal e como se desenrolaron as elecións das agrupacións, xa se preveía algo así», comentó. Sobre su victoria, añadió que «se consigueu polo traballo feito nestes catro anos. Tamén hai que dicir que foron os primeiros comicios democráticos da entidade, porque agora abreuse a posibilidade de falar e dialogar entre todos», subrayó. Manuel Maneiro hizo un pequeño balance de su gestión y se refirió a los numerosos problemas que padecieron. Así, aludió a las riadas del invierno del 2000, que acabaron con el marisco y también de la catástrofe del Prestige .