LA LLAVE
28 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.A LAS policías locales, por aquello de estar más próximas a los ciudadanos, se les exige siempre más, y muy pocas veces nos paramos a pensar en las funciones que les toca asumir a los agentes. Si en condiciones normales están saturados de trabajo, cuando llega el verano y se multiplica la población, difícilmente pueden cubrir las necesidades de las poblaciones con un mínimo de garantía. Que manden a 15 auxiliares poco arregla. Si nos atenemos al incremento de residentes (veraneantes que pernoctan) y a la afluencia de personas a las playas o para asistir a los numerosos actos que se celebran por toda la comarca (visitantes de paso), el refuerzo de las plantillas debiera seguir pautas de proporcionalidad, de lo contrario la seguridad nunca podrá estar garantizada. Es cierto que en verano se multiplican los robos, pero también lo es que se reduce la vigilancia por falta de quién la haga.