LA LLAVE
04 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ME HACE gracia y, a la vez, me irrita el contradictorio debate que se ha planteado con el Plan Galicia, en el que van incluidas unas cuantas actuaciones de esta comarca. Primero, cuando lo aprobó el PP olía a una cierta chamusquina. Que si para acallar los lamentos de Galicia, que si por intereses meramente partidistas... En cuestión de minutos, los carteles publicitarios que lo anuncian por las carreteras adelante aparecieron con pintadas que lo calificaban de «mentira», o «non existe». Y ahora nos encontramos con que partidos que lo cuestionaban hablan de él, y apuestan incluso por ir más lejos en las inversiones. Mi concepto de los políticos me lleva a asegurar que son capaces de todo con tal de alcanzar cotas de poder, pero dudo mucho de que su osadía les llevara a plantear un debate nacional sobre algo inexistente. Creo que es lícito discutir sobre prioridades, pero no sobre mentiras... o verdades.