?uchas han sido las voces que se han alzado durante estos últimos diez meses para reclamar la finalización de las obras de mejora de la carretera Boiro-Noia. La paralización de los trabajos agudizó unas críticas que habían surgido con anterioridad, debido a la demora en la ejecución de un proyecto que se inició en mayo del 2002. Desde entonces hasta la actualidad, la actuación estuvo plagada de imprevistos. Seis meses después del inicio de los trabajos, se desprendió una roca de gran tamaño que obligó a cortar el tráfico en el vial. La Diputación todavía está a la espera de un informe geológico para conocer las medidas que será necesario adoptar en este tramo. Hace un mes, la Diputación coruñesa aprobó una inversión de 68.000 euros para impulsar la conclusión de las obras.