Turismo o marisqueo

| MONCHO ARES |

BARBANZA

HACE TIEMPO que se pregona lo imprescindible que es buscar alternativas a la dependencia económica que la comarca tienen del mar. Escapa a mi memoria recordar quién fue el primero que dijo que el futuro de Barbanza pasa por el desarrollo del turismo. Sólo estas dos premisas, avaladas por no sé cuantos teóricos expertos, serían suficientes para rebatir las alegaciones que se han cursado sobre el proyecto de regeneración de la playa de Barraña. Uno se enorgullece de ser un fiel defensor y usuario de este paraje, casi siempre castigado por el olvido de la Administración local y el depósito de residuos, en su mayor parte procedentes de sectores vinculados a la actividad marítima primaria y transformadora (¡qué paradoja!), y recuerda la capacidad de recuperación que tiene, incluso era más productiva cuando la arena estaba en su sitio. Decir ahora que la regeneración es innecesaria es absurdo.