LA LLAVE
06 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.ALGÚN DÍA alguien debe explicar a la sociedad ribeirense a qué responde esa extraña maniobra que cada cierto tiempo se escenifica en la sede de la patronal de Ribeira. Recuerdo hasta tres veces la misma situación. El presidente dice que la entidad necesita nuevos aires, y anuncia que se va. LLega el proceso electoral y solamente hay un candidato, pero, hete aquí que, a última hora y a pie de urna, aparece un mirlo blanco. No pretende ser este artículo una crítica al nuevo dirigente, muy al contrario, se necesitan arrestos para asumir un compromiso público como el que ha aceptado, si no a las formas, por que estas actuaciones sólo contribuyen a sembrar dudas y desaniman a los pocos que se atreven a encabezar colectivos. Así no es extraño que acudan a una asamblea tan importante sólo el 19% de los socios. Por encima, a José Paz le han puesto la proa contra el Concello. ¡Genial!