Doble mensaje

| MONCHO ARES |

BARBANZA

LA LLAVE

04 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

DESDE HACE años, la Xunta viene reiterando que el sector conservero debe caminar hacia la concentración de empresas, de forma que puedan subsistir las grandes compañías, dada la inviabilidad de las pequeñas en el mercado actual. De forma paralela, esa misma Xunta dio subvenciones para la creación de nuevas factorías, y un ejemplo es Conservas Castiñeiras, que se fundó hace unos cuatro años al amparo de ayudas oficiales y que ahora ha dado en suspensión de pagos. El caso de este empresa de Ribeira es uno más dentro de un sector sumido en una crisis que, en los últimos tiempos, ya se ha llevado a unas cuantas industrias transformadoras de productos de la pesca que operaban en la comarca. Es hora de que se realice un estudio profundo sobre las expectativas económicas de la comarca, para no caer en la tan recurrida clonación de negocios, en lugar de la innovación.