Vuela la mosca

| MONCHO ARES |

BARBANZA

CUANDO LA patronal de Boiro presentó su iniciativa para crear una gerencia de urbanismo obtuvo como respuesta que sería como matar moscas a cañonazos. Esas palabras fueron tomadas como una falta de respeto a una idea en la que los empresarios habían puesto muchas ilusiones y esfuerzos. Sabía bien de qué hablaba el presidente de la ABE, porque no cabe ninguna duda de que el urbanismo de Boiro está bajo sospecha, y más con la que está cayendo estos días. Si de verdad hubiese deseos de llevar a buen puerto el «urbanismo de todos» que tanto se proclamó en la campaña electoral, a costa de poner en duda el que se desarrolló en los gobiernos anteriores, la mejor forma de hacerlo habría sido creando un órgano gestor que velara por la objetividad y la aplicación de las normas a rajatabla. No lo aceptaron... vuela la mosca, los cañones disparan y aciertan a todo menos al insecto.