DESDE FUERA | O |
26 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.«¿ERES DE derechas, Juan?», me pregunta un amigo boirense del extinguido Partido Comunista. «Pues, no sé, puedo contestarte, no estoy manco, querido amigo. Eso de las izquierdas y las derechas es una tontería a estas alturas». Quien quiere contemplar las cosas con ecuanimidad no puede hacer la apología de los tuertos, que sólo ven con un ojo. Ha de ser ambidiestro. Y así quiero estar yo con mis dos ojos y con mis dos manos. ¿Qué quieres que te diga, amigo? Soy descendiente de labradores. ¿Iba yo a traicionar a mis antepasados, poniéndome al servicio de los señoritos que durante siglos han estado exprimiendo a los pobres jornaleros? No creas, amigo, que por ello comulgo con tu credo: no creo que todo sea materia, y de ella, deriven los más variados fenómenos. Tampoco creo en un paraíso en la tierra, aunque sí creo en los hombres y mujeres que con su trabajo diario, su honestidad y su buena voluntad pueden hacer del mundo un lugar menos inhóspito. Creo en tí, y en muchos de los tuyos, y creo en los otros, porque todos tenéis las manos limpias y queréis levantar este país. Así que espero, amigo, que nos demos la mano y, junto con todos los gallegos de ley, hagamos una patria verdaderamente solidaria. Y queda todo aclarado; ni tuerto, ni manco, amigo mío. Boirense de pro.