LA LLAVE
01 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.EL SECTOR textil tuvo en Barbanza su peso específico, especialmente en Boiro. Hoy navega a la deriva, mejor dicho, se muere lentamente y las causas son bien conocidas. Hay fenómenos de los que se habla a nivel internacional y de los que muchos se sienten orgullosos, por haber nacido en Galicia, que han hecho mucho daño a estas empresas, porque venden a precios con los que no se puede competir. Algunas cayeron en la tentación de ajustar las tarifas, pero tanto que la producción acabó siendo más cara que lo que cobraban por prenda. Y eso ya se sabe a donde lleva: al cierre, a la quiebra, a la ruina. Todos somos un poco culpables, porque aunque la globalización diga la contrario, tenemos la facultad de leer las etiquetas y rechazar todo lo que se confeccione en el tercer mundo. No tengan reparos, porque no le sacan la comida a los chinos, sino que impiden su explotación occidental.