Entrevista | Anahí Diamante Aunque tiene sólo 22 años, la crisis económica de Latinoamérica ha obligado a esta argentina y a su familia a abandonar su hogar en busca de un futuro mejor
20 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Tanto Anahí Diamante como su marido, Diego Senra, tienen antepasados que un día decidieron cruzar el charco e instalarse en Argentina. Hace poco más de un año, esta pareja se desplazó a Ribeira junto con sus dos hijas, Mailen y Lisa, para probar fortuna. -Acordamos venir porque la situación en Argentina está muy mal. Incluso antes de casarnos lo hablamos en muchas ocasiones, pero no nos decidimos. Cuando mi marido se quedó sin trabajo ya no lo pensamos más e hicimos las maletas. -¿Y por qué Ribeira? -Desde un principio elegimos España por el idioma, y luego nos decantamos por este municipio porque la madre de mi marido era de Palmeira y él tenía la ciudadanía española. -Una vez aquí, ¿qué impresión se llevó de esta tierra y de sus habitantes? -La gente nos trata muy bien. Lo que más nos sorprende es poder salir a la calle sin temor y tener la posibilidad de trabajar. En Argentina, más allá de la inseguridad, el problema principal era la falta de empleo. -¿Entonces les ha resultado fácil abrirse camino en Ribeira? -Sí. Yo tuve que cambiar mi ocupación, ya que en Argentina trabajaba en una oficina, pero desde que llegué aquí siempre tuve empleo en la hostelería. -¿Qué echa en falta de su país? -Lo que más echo de menos es a mi familia y a mis amigos. Aquí tengo posibilidades de salir adelante por mis propios medios, pero me faltan las personas que quiero y el acento argentino. Siempre que viene alguien me trae vídeos, fotos y cartas, pero no es lo mismo que hablar con la gente y tenerlos cerca. Si yo pudiera traer a mi familia sería feliz aquí. -¿Se plantea establecerse aquí de forma definitiva o tiene intención de regresar en un futuro próximo? -No sé cuando podré, pero quiero volver. Sé que aquí estaremos bien, pero quiero estar con mi familia, aún sabiendo que en Argentina no tendremos unas condiciones de vida tan buenas como las de España. -Como inmigrante que es, ¿se encuentra a gusto en Ribeira? -Sí, recibo muy buen trato, pero yo estoy acostumbrada a vivir en una ciudad, así que no descartamos irnos. Dentro de un tiempo nos plantearemos la posibilidad de quedar aquí o buscar fortuna en alguna zona como A Coruña.