En los actos tradicionales, con motivo de la fiesta patronal de la policía nacional, no faltaron la eucaristía, oficiada por el párroco de Santa Uxía, que pidió a los agentes generosidad en sus actuaciones, teniendo en cuenta que Dios se manifiesta en cada persona de diferentes formas; y la invitación a unos pinchos en la que los presentes brindaron por el Cuerpo Nacional de Policía. Todas las autoridades locales, sin excepción, arroparon a los agentes en día tan señalado. Los efectivos destinados en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Ribeira tuvieron ayer un doble motivo de fiesta: primero, la celebración de los santos Ángeles Custodios, sus patronos; y segundo, las bodas de plata de la implantación del cuerpo en la capital de Barbanza. Un testigo de excepción es el actual inspector jefe, que está al frente del cuerpo, José Díaz Fernández, quien en su intervención realizó un repaso a los 25 años de labor profesional de los agentes y repartió el éxito del departamento con la sociedad ribeirense. Si el actual responsable del destacamento progresó en la plantilla policial hasta ponerse al frente de la comisaría local, su posición le concedió un lugar de privilegio para ser testigo excepcional del desarrollo de Ribeira, lo que no dudó en enumerar, citando las grandes obras que vio surgir de la nada, desde el paseo marítimo, hasta la subdelegación de la Agencia Tributaria o la de la Consellería de Pesca, e incluso el propio inmueble que hoy alberga las dependencias policiales. Nivel de eficacia En boca de todos estaba ayer el alto nivel de eficacia que cada año sitúa a los profesionales de Ribeira como los más resolutivos de Galicia. Díaz Fernández atribuyó los resultados a la colaboración que los ciudadanos mantienen con sus efectivos. Aseguró el inspector jefe que, al echar la vista atrás, 25 años pasan muy rápido: «Ni esas horas que se hacen eternas en los malos momentos que vivimos ralentizaron el paso del tiempo», manifestó. El inspector jefe expresó su firme convencimiento de que la policía nacional se integró en la sociedad ribeirense, y agradeció la buena acogida enumerando a las entidades que siempre le siempre le han brindado colaboración y apoyo: «Siempre buscamos estrechar los lazos con una sociedad a la que llegamos hace 25 años y de la que hoy formamos parte activa al establecer aquí a nuestras familias», manifestó Díaz Fernández.