Entrevista | Concha Argiz Vila En su primera exposición en O Son, la ribeirense ha cosechado un gran éxito por su forma de entender el arte
12 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?unque nació en Lugo, Concha Argiz lleva 16 años trabajando en el Colegio de Xuño. Desde hace tiempo compagina la docencia con su gran pasión, la pintura. -Tuve bastantes fases. Siempre hice dibujos y manualidades, y empecé a decantarme por la pintura al llegar a Ribeira. Primero mandé a mi hijo a clases de pintura y luego fui yo. No demasiado tiempo, pero sí el suficiente para aprender la técnica. -¿Cuál utiliza? -Lo que realmente me gusta es experimentar con ceras barridas, para que sólo quede el pigmento en el papel. No sé si lo hace alguien más. Dibujo directamente, sin boceto previo, y es un poco sorprendente el resultado. -No le puso título a la exposición que tiene en Porto do Son -No quise ponérselo. Pienso que no hay que dar muchas explicaciones a lo que se pinta. Frente a un cuadro hay que dejar que te produzca una sensación, nada más. La pintura no hay porqué entenderla ni explicarla. Me hace gracia quien dice que no entiende de pintura. Todos estamos perfectamente cualificados para decir si un cuadro nos gusta o no. -¿Cómo se decidió a mostrar su obra? -Fue gracias a mis amistades. Estuve largas temporadas sin pintar porque no encontraba mi técnica. No me gustaba tener referencias ajenas y los típicos bodegones no me acababan de satisfacer. Empecé a pintar lo que yo quería, que llamaba mis garabatos. A partir de ahí fui hacia adelante, independizándome de los demás. Se dio la circunstancia que les empezó a gustar a mis amigos, y ellos fueron los que me animaron a exponer. -¿Es la primera vez que muestra su trabajo? - Nunca me lo planteé. De hecho, sólo expuse en el café Albatros de Ribeira y ahora en O Son.