Crónica | En memoria de Luis Castelao Vázquez Un acto litúrgico, oficiado por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, y repleto de fieles y amigos, homenajeó a Luis Castelao Vázquez, fallecido a finales de julio
05 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Tocaba a difuntos ayer tarde la Iglesia de Santa María de O Xobre de A Pobra. Un centenar de fieles tributaban el último homenaje a Luis Castelao Vázquez, el cura de O Maño que ofició misas, bautizos, comuniones y formalizó matrimonios en los últimos 19 años hasta que lo encontró la muerte el pasado 22 de julio. Presidía la ceremonia Julián Barrio, que dejó a un lado sus quehaceres diarios en el arzobispado de Santiago para acercarse a honrar la memoria de don Luis. Los feligreses, entre los que se encontraban una amplia representación de la familia del homenajeado llegados de distintas partes de la geografía gallega, aguardaron bajo el tañer de las campanas hasta la llegada del prelado, que ofició una misa acompañado por nueve sacerdotes de otras tantas parroquias barbanzanas. No faltó el sonido del órgano en una misa cantada en latín que podía escucharse desde fuera del templo gracias a la megafonía. La iglesia, abarrotada de amigos y feligreses que siguieron atentos las oraciones por un hombre que durante 19 años dejó una huella imborrable en muchos pobrenses. Asistieron al acto el alcalde de A Pobra, Isaac Maceiras, y representantes de la vida social de la villa, como el ex presidente de la Federación de Empresarios do Barbanza, Manuel Tomé, íntimo de don Luis. Tras los oficios, la ceremonia se trasladó hasta el cementerio adyacente al templo, lugar en el que se encuentra el sepulcro del párroco. La tumba, que se haya en el centro del pequeño jardín del camposanto, presidida por un altar de piedra y un viejo cruceiro, se haya cubierta por una losa tallada con distintos símbolos, donde no faltan ni un cáliz ni unas espigas de trigo, ubicación escogida por estricto deseo de Luis Castelo que transmitió la petición a sus amigos y a su familia antes de su fallecimiento. En un acto emotivo, los familiares depositaron una ofrenda floral en la tumba del cura, el último acto de un sentido homenaje.