LA LLAVE
28 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.SE ACABA el verano, más bien el estío turístico. Las vacaciones del 2003 pasarán a la historia por aquellas jornadas de canícula que sacaron al exterior a los lagartos más rezagados; personas que nunca en su vida habían acudido a las playas pasearon su lustroso blanco lechal sin vergüenza, porque cuando la necesidad aprieta ni el territorio de los bronceados se respeta. Fue éste un buen verano, puede que no haya otro igual, porque mirando hacia atrás nadie recuerda uno con tantos días de sol. Dicen que lo estropeó el Prestige , y no porque hubiera chapapote en la costa, que lo hubo en algunas zonas, pero muchísimo menos que el que anunciaban los agoreros y prácticamente nada respecto al que esgrimieron muchos veraneantes para no acudir a Galicia. Está claro que nunca llueve ni hace sol a gusto de todos. Yo me inclino por el calor y las noches de terraza sin necesidad de chaqueta.