LA LLAVE
17 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.NO PUEDE ser. Un proyecto comarcal de la envergadura de la planta de compostaje de Servia no puede estar expuesto constantemente a los vaivenes políticos. Ni tampoco el de Sogama. Porque me temo que las dudas que Noia y Lousame tienen hoy con el proyecto apadrinado por Serra do Barbanza pueden ser las mismas que mañana tenga Boiro con el amparado por la Xunta. En realidad, tratan de buscar argumentos para justificar una decisión política, y eso no es propio de representantes que ponen lo público por encima de lo privado. No se puede jugar con el dinero de las instituciones. Los mentores de la eliminación alternativa de basuras deben apechugar con ella, aunque hayan cambiado los gobiernos. Está bien que aprieten las tuercas para que sea lo más rentable posible, pero no amenazar con el abandono cuando saben que cuantos más se sumen menos costoso será.