Reflexión sobre los cambios

SARA ARES

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

23 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

EN NOIA, el cambio de gobierno ha conllevado, a pesar del escaso tiempo transcurrido, pequeñas transformaciones en la vida de los vecinos. Pocos días antes de ceder el bastón de mando, el socialista García Guerrero ejecutó, mediante bandos, la entrada en vigor de la segunda fase de la peatonalización, restringiendo la circulación y el estacionamiento en el entorno de la iglesia medieval de San Martiño. La finalidad de esta medida, preservar el rico patrimonio arquitectónico de la localidad noiesa, es muy lícita y necesaria. Sin embargo, los vecinos siguen sin ver resuelto el problema de la escasez de plazas de aparcamiento. Por otro lado, discrepan de la idoneidad del mobiliario instalado. Pero, lo más fundamental, si cabe, es que tienen aún muy fresca la primera fase de la peatonalización, llevada a cabo en diciembre de 1999. Cuando se implantó, se les prometió a los afectados un cambio de imagen de la zona. Sin embargo, pasó el tiempo y no vieron los primeros frutos hasta una semana antes de las elecciones. Ahora, el cierre al tráfico de San Martiño ha quedado en suspenso, pero las autoridades no deben de olvidarse de que es necesaria esa medida.