Cosas de la gente La Escola Municipal de Ballet de Ribeira se despide del curso lectivo con un festival en el auditorio en el que se interpretará conocidas coreografías
20 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La Escola Municipal de Ballet de Ribeira, dependiente de la Concejalía de Cultura que dirige Luciano Fernández , se despide del curso y para ello ha organizado un festival que se celebrará hoy y mañana a partir de las 20.00 horas en el auditorio. El programa está dividido en dos partes. En la primera se interpretará El aprendiz de brujo , Sylvia y una suite de El cascanueces . Tras un breve descanso, los alumnos volverán a saltar a escena para representar Paquita, Castañuelas y Tango. Los miembros de la escuela municipal de teatro de Noia despiden hoy el curso hasta septiembre próximo y lo hacen con tres comedias, O segredo ben gardado , Las aceitunas y Os cravos de prata . Dirigidos por Puri Fernández y Víctor Vez , subirán al escenario del Coliseo Noela, a las diez de la noche, diecisiete actores dispuestos a dar rienda suelta a las risas del respetable. Para lograrlo, llevan ensayando intensamente varios meses. Flores en el balcón El balcón del domicilio de Paquita Campelo , situado en la rúa de A Axesta de Muros, obtuvo el primer premio en el concurso O balcón máis florido , que organiza el Concello y el Colegio San Xosé de Muros. El primer teniente de Alcalde, Xoán Manuel Bazarra , hizo entrega ayer de los premios a los cinco concursantes que llegaron a la fase final de este certamen, que este año llegó a su segunda edición. Homenaje a Xosé Agrelo La comunidad educativa del Instituto Fontexería de Muros, así como amigos, ex alumnos y compañeros en la docencia de Xosé Agrelo Hermo , tributaron ayer un sentido homenaje al escritor y profesor noiés con motivo de su llegada a la edad de jubilación. La casa de cultura muradana fue el escenario elegido para el acto, en el que además de una escenificación teatral, los asistentes sorprendieron al homenajeado con parodias y obsequios. Posteriormente, los compañeros de trabajo del escritor compartieron con él mesa y mantel. Aunque fue una despedida, en la jornada no faltó el buen humor.