La flota que participa en la quinta edición de la Regata Castrosúa, para solitarios y a dos, zarpa a las 11.00 horas de esta mañana del puerto deportivo de A Pobra para completar un duro y exigente recorrido de casi cien millas, en las que, según opinan algunos de los patrones, los momentos claves se vivirán en el ocaso y en la aurora, cuando los vientos jugarán un papel determinante. Uno de los favoritos para luchar por la victoria es el Señorío de Beade , un velero First 33.7, que tendrá a Ricardo Valdés en la caña. La embarcación que representa al Liceo Casino de Vilagarcía, ha logrado tres primeros y un tercer puestos en las cuatro ediciones que ya se han disputado. Para Valdés, el momento decisivo de la regata es, independientemente de las condiciones del tiempo, «el paso por la Cabeza de Mourisca, con los bajos que tiene alrededor». Sin embargo, Julio Casal, patrón del Kairos , uno de los barcos de menor eslora de los inscritos (más de treinta), destacó el reto deportivo que supone navegar 24 horas seguidas. Willy Alonso, patrón del Castrosúa-Carsa , segundo el pasado año en la modalidad de a dos, espera que la prueba sea más rápida que el curso anterior, en el que logró la tercera posición en la modalidad de a dos. Alonso es de los que considera que los dos instantes claves en el desarrollo de la regata tendrán lugar al ocaso y con la llegada de la aurora, «por los cambios de viento en intensidad y dirección, que pueden trastocar la táctica ideada». Javier Pérez, que lidera el Marka , un velero muy exigente y de complejo manejo, entiende que su embarcación se defenderá mejor con vientos de cuatro a ocho nudos. Su mayor preocupación es que se levante resaca. El Club Náutico Caramiñal, que cuenta con el patrocinio de la empresa Castrosúa y la colaboración de Servicio Marítimo de la Guardia Civil, Capitanía Marítima de Vilagarcía, Cruz Roja, Concello de A Pobra, Salvamento Fisterra y Servicio de Vigilancia Aduanera de Vilagarcía, es el responsable de la organización.