LA LLAVE
05 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.COINCIDEN EN el tiempo la llamada de la patronal de Boiro a favor del sector textil con la inauguración de las instalaciones del cluster de la acuicultura en Couso. Los dos sectores son ejemplos de cómo no se debe funcionar y cómo sí. Primero, la unidad para hacer fuerza y afrontar el futuro diversificando la producción en el caso de los acuicultores, lo que no ocurre en el textil, donde imperan la desunión y la competencia desleal que solamente llevan a un camino: la riqueza del listo y el hundimiento del resto. Segundo, y quizás más importante que lo anterior, el gran apoyo de la Administración al cluster, en aportaciones económicas e instalaciones públicas para dedicarlas a la investigación, de lo que adolecen los empresarios textiles en la proporción de los acuicultores. Por mucho que miremos las etiquetas, sin unión ni más apoyo oficial el textil está tristemente condenado.