La plaza del Concello de Boiro fue escenario de una concentración solidaria donde decenas de vecinos decoraron el cielo con la sola intención de pedir la paz
07 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Hubo globos de vistosos colores, de esos que llevan los niños; y no aviones invisibles, de esos con los que juegan algunos adultos. Hubo un estruendo de aplausos arrancados a personas anodinas, de las que tienen pequeños defectos y virtudes modestas; y no un tronar de bombas con nombres rimbombantes, de esas que llaman inteligentes. En suma, la plaza del Concello de Boiro fue escenario, por iniciativa de la asociación Arelas, de un acto sencillo, candoroso, casi de fiesta de colegio en época de vacas flacas. Pero su intención, plasmada en el cielo de un sábado al atardecer, era harto complicada: lograr la paz. ?ero no todo van a ser tristezas en la vida social barbanzana. He ahí, si no, los actos en honor de Avilés de Taramancos , el último de los cuales tuvo lugar el domingo en Noia. Se trataba de la segunda edición de un concurso de relatos de aventuras que lleva el nombre del vate a quien se dedica el Día das Letras Galegas. El edil de Cultura, Lino García , expresó su convencimiento de que el certamen ya está consolidado, pues fueron veinte las piezas presentadas. Al final, dos cuentos se llevaron el gato al agua: Rumbo ao Maluco , del noiés Xosé Agrelo Hermo ; y O botín da inmortalidade , del palmeirense Francisco Antonio Vidal Blanco . Ambos se repartirán los tres mil euros del primer premio, además de recibir cada uno una estatuilla de Alfonso Costa . ?os pescadores aficionados de Valga, José Antonio Patiño y Juan Pose Devesa , ambos de 18 años, capturaron el pasado sábado en aguas del puerto de Rianxo un congrio de 181 centímetros de largo y más de 25 kilos de peso, que tenía su guarida entre las piedras del dique de abrigo. La captura causó expectación en la villa, pues los ejemplares que allí se pescan no suelen superar el metro. Para lograr tal hazaña, sus captores batallaron con el pez más de diez minutos. ?n la casa de cultura noiesa se exhibe una exposición con los pliegos originales de Última fuxida a Harar , la obra póstuma de Antón Avilés. Vale la pena verla ya sólo por las coloridas ilustraciones que el de Taramancos dibujó a los márgenes de los documentos. Las escuelas interesadas en visitar la muestra pueden concertar cita con el Concello de Noia.