Alumnos de Coroso realizan esta semana un viaje en el que entran en contacto con comunidades musulmanas, judías y cristianas, con la tolerancia como lema
02 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Torá, Corán y Nuevo Testamento, en todos los libros sagrados hay pasajes específicos en los que se habla de paz. Precisamente, con un mensaje de tolerancia en un momento marcado por la guerra en Irak, veinte alumnos de tercero de ESO del Instituto Coroso, acompañados por el teólogo Xoán Neira y los profesores Jesús López y Dolores Losada, llevan a cabo un viaje que les permitirá encontrarse con las principales religiones monoteístas en la península Ibérica: judaísmo, cristianismo e islamismo. El peregrinaje comenzó el lunes con un paréntesis en las Médulas de León, donde los chavales conocieron la adoración de las religiones antiguas hacia los elementos de la naturaleza.La siguiente parada fue la del martes, en Madrid, donde la comitiva visitó el centro cultural musulmán y la mezquita. Primero de los cuatro contactos que seguirán hasta mañana. En el recinto sagrado de los seguidores de la doctrina de Mahoma, el grupo tuvo el privilegio de ser recibido por el imán de origen egipcio Ififi, quien les explicó la historia del islam, los principios de la sociedad musulmana y les mostró un Corán. En estos días de conflicto bélico en Irak, y con los atentados del 11 de septiembre como fondo, el imán aprovechó para eliminar estereotipos que han proliferado en el mundo occidental.Los alumnos, por su parte, mostraron interés por saber algo más sobre el papel de las mujeres en las sociedades islámicas y tampoco evitaron preguntas sobre atentados suicidas.Como el símbolo de este periplo estudiantil es la paz, uno de los jóvenes leyó, en representación de sus compañeros, dos suras -capítulos- del Corán. El primero era una invocación de los elementos de la paz y el segundo, un llamamiento a la paz desde las figuras de Abraham y Moisés.Después, siempre por el camino de la concordia, la expedición acudió al Valle de los Caídos. Los maestros se encargaron de explicar que es una obra faraónica de la dictadura franquista construida por presos. Conocer la historia es la mejor forma de no volver a repetirla.