Las vendedoras aseguran que también cayó parte del falso techo Dicen que les prometieron que la reforma concluiría en quince días
27 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Vendedoras de la plaza de abastos de Ribeira expresaron ayer su malestar por el retraso en la conclusión de las obras de reforma del mercado: «Na reunión co alcalde dixéronnos que acabarían en quince días e xa pasaron preto de tres meses», indicaba una de las profesionales afectadas. Lo que más molesta a las vendedoras -las pescantinas no ejercen debido a la escasez de pescado- es el hecho de que en una de las escaleras que conducen a la segunda planta, donde tienen sus puestos, los operarios dejaron botes de pintura y cajas: «Parece esto un almacén», manifestaban.Según afirman, algunos clientes, al ver el falso techo caído y las cajas apiladas, piensan que el mercado está cerrado y ya no acuden a comprar.Las placeras subrayan que no son contrarias a la ejecución de las reformas, pero sí al hecho de que el recinto «pareza unha escombreira».Asimismo, argumentaron que desde la semana pasada no ha acudido ningún operario para continuar con los trabajos.Cabe señalar que en el edificio se hicieron arreglos hace un año y que el falso techo también se colocó con motivo de aquella intervención.