El día que un hombre parió

Ramón Ares Noal
X. Noal RIBEIRA

BARBANZA

José Antonio Ventoso sale por la puerta de atrás de un partido al que dedicó veinte años y dolido al considerarse traicionado por hombres que fueron de su confianza

11 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La foto tiene quince años. Vicente González, José Antonio Ventoso y José Sampedro lideraban una oposición demoledora. Ganaran las elecciones, pero el centro derecha sumaba un edil más y los de la UCD desoyeron las exigencias de la dirección del partido e impidieron que Ventoso revalidara la alcaldía. Se reían en aquel pleno del símil esgrimido por un edil de AP, algo así como si se puede creer que un hombre parió un día. En aquella sesión de otoño del 87 parecía más fácil romper las leyes de la naturaleza que la amistad de los tres espadas socialistas. El tiempo ha confirmado que en política lo difícil se hace realidad y a lo imposible le lleva un poco más de tiempo, pero también, eslogan que utiliza otro ex que saboreó las hieles del desamor.Ventoso lo fue todo en su partido. Un líder contrastado, por eso fue querido y odiado, sentimientos inherentes al liderazgo. Sin amor y odio no hay líder; hay hoquedad, hay vacío, hay hombre de paja.Supo Ventoso administrar los odios, pero no las amistades. Al menos así se deduce de sus conclusiones. Cuando se refiere a la «conxura dos necios» contra su persona, habla de hombres que fueron de su confianza, amigos, gente a la que dio entrada en política, aún a costa de las recomendaciones contrarias. Se refiere a sus dos amigos de aquella foto histórica; al secretario comarcal del PSOE, José Muñiz; al indeciso Antonio Piñeiro, que hoy apoya a uno, ayer a otro y anteayer a un tercero... y a algunos más que se mueven en el filo de la lealtad a un partido y de la deslealtad a una persona.Afirma Ventoso Mariño que él marca ahora sus tiempos en política. Lo que para muchos puede ser un tópico, para quienes le conocen es un aviso a navegantes: Nunca ha dado palos de ciego. Se va el líder del PSOE, ¿o se sentará al pie del camino a esperar a ver los cadáveres pasar?Dicen que el ribeirense se despachó a gusto el pasado fin de semana con Emilio Pérez Touriño, por cuyas decisiones se sintió perseguido en los últimos años. Le recordó que ya había liquidado a todos los que le apoyaron en su ascenso al liderato gallego. A la salida, le llovieron las adhesiones en los pasillos de aquellos que atacan con la voz muy baja, no vaya a ser que rueden sus cabezas. Futuro del partido ¿Qué ocurrirá ahora en la comarca? Al menos tres de las cinco alcaldías que tiene el PSOE son afines a Ventoso Mariño. De las diez agrupaciones locales, se calcula que la mitad están con él. ¿Se podría producir un cisma en las filas socialistas de Barbanza? No. Primero, porque el propio Ventoso es contrario a la división; segundo, porque todos quieren seguir en el PSOE; y tercero, porque consideran que el partido no es el enemigo, sino la actual ejecutiva gallega.¿Los militantes ribeirenses podrían apostar por presentar una lista independiente? No está descartado. La decisión final está en manos de Juan Pérez, el candidato propuesto por las bases, ya que nadie está por la labor de buscar otro cabeza de lista, puesto que se convertiría en el cuarto, después de Rosa García, José Vicente Domínguez y el mencionado.¿Hay posibilidad de arreglo? La única opción es la más inverosímil, puesto que pasaría porque la ejecutiva gallega retirara su imposición.Todas las fuentes apuntan a que el conflicto no ha hecho más que empezar y que las elecciones se presentan difíciles para el PSOE.