El cáncer de mama tiene todas las papeletas para situarse a la cabeza de las llamadas enfermedades de género. Es la dolencia más frecuente entre la población femenina y la que más muertes desencadena. Pero, paradójicamente, se trata de una guerra que cuenta con un aliado de peso: el reloj. Si se diagnostica a tiempo, las estadísticas demuestran que se puede derrotar al enemigo en el 90% de los casos. Por eso, conviene no tomarse a la ligera las recomendaciones de las autoridades sanitarias porque ya se sabe lo que tiene de cierto ese consejo, más bien dogma, que un buen día se convirtió en el identificativo de un programa de televisión: más vale prevenir que lamentar. Bueno, en lo que afecta a las féminas de las comarcas de Barbanza, Muros, Noia y Mazaricos, las cifras desvelan que no hay muchos motivos para quejarse en cuestión de revisiones sanitarias. Las inspecciones gratuitas que promueve la consellería se realizan cada dos años. En la última campaña, la participación en todos los municipios que componen ese territorio superó el 75%, un porcentaje que los entendidos valoran muy positivamente. Claro está que lo ideal sería alcanzar el 100%. Conseguirlo parece bien sencillo a la vista de las facilidades que se dan. Todas las mujeres de entre 50 y 64 años de edad, que es la franja de edad en la que se detecta más riesgo de padecer un tumor en el pecho, reciben en su casa una citación personal para practicarse una mamografía. A partir de ahí, completar lo que queda de camino depende sólo de ellas. Nuevo programa La decisión la tienen a la vuelta de la esquina, ya que acaba de ponerse en marcha una nueva campaña del programa gallego de detección precoz del cáncer de mama. Las primeras puertas a las que ha llamado la Consellería de Sanidade son las de 1.273 usuarias del ayuntamiento de Noia, que desde el martes pasado se desplazan en unos autobuses habilitados para la ocasión a la unidad de radiología del Hospital Gil Casares, en Compostela. Mirando atrás, cabe destacar que en la última edición, las más de 11.000 exploraciones practicadas a mujeres de la zona barbanzana arrojaron un total de 275 resultados positivos. Esto es, los exámenes practicados permitieron localizar algún bulto o malformación, lo que no significa que en todos los casos se tratase de patologías malignas. A veces se trata de quistes o formaciones de grasa que se acumulan en un pecho. E cualquier caso, las afectadas se quedan mucho más tranquilas cuando saben de qué se trata y reciben la atención médica necesaria.El programa ha ido a más con el paso de los años y se realiza en toda la comarca.