En el mercado de abastos de Ribeira, el descenso de las ventas de pescado perjudica directamente a las carniceras, verduleras y charcuteras que tienen sus puestos en el piso superior de la plaza. Se trata de un efecto dominó, ya que al no tener clientas las pescantinas, ellas también han visto cómo mermaban sus ingresos.? Algunas afectadas, como Dolores Queiruga, Merchi Ruiz o Isabel Enríquez, aseguran que la ciudadanía contiene el gasto porque no sabe lo que va a ocurrir. Estas tenderas dicen haber notado un descenso en el volumen de negocio, pero creen que lo peor todavía está por llegar.?? Mismos precios? Merchi Ruiz es muy gráfica: «A xente xa debe ter medo e non sae da casa». Todas afirman que la caída de ventas registrada no tiene nada que ver con los precios: «Temos os mesmos que hai un ano».