Nunca es tarde para aprender

Ana Gerpe V. RIBEIRA

BARBANZA

S. BALVÍS

Veinte ciudadanos de minorías étnicas de Ribeira asisten a un curso de alfabetización Servicios Sociais e Instituto Número Uno organizan la actividad formativa

14 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A Servicios Sociais de Ribeira tiene desde hace años un programa especial dedicado a las minorías étnicas. Este año, en colaboración con la Escuela Permanente de Adultos (EPA) se lleva a cabo un curso de alfabetización al que asisten veinte personas, entre ellas un magrebí que trabaja en la ciudad. De impartir las clases en el Instituto Número Uno se encarga el docente Xosé Lois Vilar, que ha distribuido a sus alumnos en cuatro grupos para que a todos les resulte más fácil la adquisición de conocimientos, ya que el nivel entre unos y otros es muy dispar. Este tipo de actividades no son nuevas, lo más importante es que desde hace años no se registraba un volumen tan elevado de asistentes. El motivo de este creciente interés por parte de ciudadanos pertenecientes a minorías culturales se debe a que la mayoría de ellos se dedican a la venta ambulante o a negocios relacionados con las atracciones de feria. Cuando una persona no sabe leer ni escribir las dificultades para desenvolverse son demasiado grandes. A estos vecinos les resulta casi imposible interpretar un impreso enviado por la Administración, los mayores problemas se producen con notificaciones de Hacienda o cuando deben cubrir un papel para una domiciliación bancaria, entre otros trámites habituales. A sus alumnos, Xosé Lois Vilar les enseña todo lo que precisan para moverse con soltura, así como a leer el periódico y pautas de relación para que sepan cómo actuar ante diferentes situaciones. Para que nadie se quede sin ir a clase porque debe atender responsabilidades familiares, especialmente en el caso de las mujeres, se ha puesto a disposición de los alumnos un servicio de guardería. Mientras los padres aprenden la lección, los niños se divierten con una monitora, también perteneciente a una minoría étnica, que les enseña juegos y los saca de paseo cuando el tiempo lo permite. Hasta el momento, una mujer, miembro de un colectivo étnico minoritario del municipio, ha obtenido el Graduado Escolar y tiene previsto continuar sus estudios el próximo año.