El perro del hortelano

ALICIA FERNÁNDEZ

BARBANZA

DESDE FUERA

10 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS COFRADÍAS de pescadores de Arousa Norte reclaman que la Xunta les entregue las zonas de libre marisqueo, pues opinan que con su gestión mejorarían los resultados. Entidades que tienen más de quinientas hectáreas en concesión, con unos pésimos resultados por metro cuadrado (que los comparen con las zonas de producción italianas), con eternos problemas internos, siempre pidiendo engancharse a la «ubre pública», incapaces de generar recursos, de cultivar realmente sus playas (no sólo recoger) piden más recursos públicos... ¿para hacer qué? Tienen una media de entre cuatro y cinco mil metros cuadrados por mariscador y no llegan al salario mínimo. En Carril con una extensión media muy inferior, peor ubicación y pagando, muchas familias viven holgadamente. ¿Por qué esa diferencia? ¿Por qué la insistencia en ese modelo decimonónico y estéril? Lo más penoso es que la Consellería de Pesca, durante años, ha sido la culpable de mantener esta situación e incluso esconder muchas irregularidades para asegurar el control político. Y no vale con decir que se han mejorado los resultados en los últimos años porque el mundo en general ha progresado mucho más, con lo cual en todo caso se ha retrocedido.