Una vecina de Rianxo recoge perros abandonados desde hace quince años y actualmente acoge a cerca de cuarenta animales sin dueño
19 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El albergue canino de Asados, el único privado de sus características en toda Galicia, ha cumplido ya su primer año de existencia. Regentado por María del Carmen González y por su madre, Carmen Tubío, en el recinto se recogen y cuidan perros abandonados, a los que proporcionan comida, techo y atención veterinaria, además de cariño. «Os cans non só necesitan comida e un teito, senón aprecio, porque eles teñen sentimentos igual que as persoas», asegura Carmen González. Después de 15 años recogiendo perros y llevándolos a su propia casa, la familia González Tubío decidió en el 2001 construir un albergue para ellos, que quedó terminado el 31 de agosto del año pasado. Con una extensión aproximada de 400 metros cuadrados, la perrera está situada en un apartado lugar de Villanustre, en la parroquia rianxeira de Asados. Tarjeta sanitaria En la actualidad, las instalaciones cuentan con 40 animales, todos con su correspondiente tarjeta sanitaria. «Temos os mesmos veterinarios de sempre, ademais de a Ramiro Tubío, que leva xa tempo con nós», dice la dueña. Repartidos en tres departamentos, tanto para separar los ejemplares grandes de los pequeños como los machos de las hembras, en este espacio los animales pueden moverse ahora con mayor libertad. Además, lejos de la carretera y a más de 300 metros de cualquier casa habitada, se encuentran bien atendidos y no molestan a los vecinos, que habían denunciado anteriormente a las propietarias cuando tenían a los perros abandonados en su propia casa. Si bien la inversión ha supuesto un desembolso cercano a los 12.000 euros (dos millones de pesetas), Mari Carmen González quiere resaltar: «Este é un refuxio privado, pois nunca tivemos unha axuda nin do Concello nin de ningún organismo público». De todas formas, esta amante de los animales agradece a todas las personas que le ayudaron «anímicamente» en este proyecto, ya que el trabajo de atenderlos, y las quejas de algunos vecinos, la habían descorazonado mucho. La perrera de Asados cumple un doble objetivo, pues primero recoge los animales abandonados, algunos de los cuales se encuentran muy débiles y logran salvar la vida gracias a los cuidados que reciben, y después los ofrece gratuitamente a quienes los precisen. «As nosas portas están abertas se alguén precisa algún animal. Chámame a atención que a xente compre animais cando aquí os temos e moi necesitados de afecto. Están abandoados, pero son moi bós», afirma la joven. Preferencias Tanto Carmen González como su madre procuran siempre, dentro de sus posibilidades, ofrecer a los solicitantes un perro que se amolde a las necesidades del futuro propietario. Curiosamente, los perros más buscados no son los de raza, sino los llamados de palleiro , al parecer, porque «teñen mellor saúde e non enferman tanto», dice. Próximamente el albergue canino se ampliará, según asegura la propietaria: «Se todo vai ben, para o ano imos mellorar as instalacións e tamén a súa calidade de vida. Temos separados as cadelas e tamén os pequenos dos grandes».