El alcalde de Padrón anunció en la villa de Castelao que la rúa de Rianxo se inaugurará en la Pascua del 2003 Los regidores de los dos concellos ratificaron el hermanamiento
17 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La quinta jornada de las fiestas de A Guadalupe, dedicada a la villa de Rosalía, contó con la presencia del alcalde de Padrón, Jesús Villamor Calvo, quien acudió a Rianxo acompañado de casi toda la corporación. En la casa consistorial rianxeira le esperaba su homólogo, Pedro Piñeiro Hermida, que junto a los concejales y otras autoridades, recibió a la delegación padronesa para consolidar una amistad que ha venido cimentándose durante muchos años. Por primera vez en dos décadas, la lluvia obligó a aplazar el desfile que todos los años realizan las autoridades y las bandas municipales de ambas villas. Transcurrido un cuarto de hora mejoró el tiempo, y los miembros de la comitiva, con los dos alcaldes al frente portando sus bastones de mando, se dirigieron a pie hasta el paseo da Ribeira, donde se encuentra la estatua de Rosalía de Castro, donde depositaron una corona de laurel. Tributo al escritor A continuación, fueron hasta el busto del más ilustre rianxeiro que ha dado la villa, Castelao, donde se realizó otra ofrenda floral. Mientras sonaban los acordes del himno gallego, de nuevo la lluvia hizo su aparición y el acto tuvo que finalizar anticipadamente. El alcalde padronés, Jesús Villamor, anunció que el pleno de su corporación acordó hace 20 días conceder el nombre de Rianxo a una de las nuevas calles que se han abierto. La futura rúa de Rianxo, que discurre paralela al campo de fútbol del Flavia, se inaugurará durante las fiestas de Pascua del 2003. En Rianxo también hay una plaza dedicada a Padrón, si bien el acto oficial se reserva, en este caso, para el verano. La visita que realizan las autoridades de Padrón a Rianxo, toda una tradición, resulta muy pintoresca, ya que la delegación padronesa acude junto con tres miembros de la guardia real, dos maceros y un tamborilero, que están ataviados con unos uniformes de la época de Fernando VII, trajes que han sufrido pocas variaciones con el paso de los años. Estos alabarderos, cuya figura se remonta al siglo XVII, son un privilegio que el rey Carlos II otorgó a esta villa por los servicios prestados a la Corona. Después de la Guerra de la Independencia, ya con Fernando VII como monarca, se le renovó este derecho a Padrón. Esta visita institucional no se pudo completar con el concierto de música de ambas bandas municipales, aunque el programa recogía una cena de confraternidad en el restaurante Feliciano de Rianxo con todas las autoridades.