Un ingrediente imprescindible

J. M. SANDE MUROS. CORRESPONSAL

BARBANZA

SANDE

Las atracciones de feria que se ubican en la explanada portuaria son una parte importante de las celebraciones Desde el miércoles, día en el que se cerró al tráfico la explanada portuaria de Muros, fueron instalándose en la zona atracciones de feria y puestos de venta de los objetos más diversos. La llegada de los vendedores ambulantes fue el preludio de un aire festivo en la villa, y el continuo ajetreo de estas personas, en su afán por conseguir permisos o lograr la ubicación deseada para sus puestos, marcó el comienzo de las celebraciones de San Pedro de Muros. Junto a ello, la agrupación Ximiela y el grupo de teatro Cachirulo animaron el ambiente. Pero para los mayores, las actividad no comienzan hasta la noche, con la verbena.

28 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La coincidencia de un día de mercado con el inicio de las fiestas patronales supuso ayer un caos circulatorio en la villa de Muros durante el mañana. La escasez de lugares de aparcamiento, que los muradanos padecerán durante todo el verano, se puso de manifiesto, provocando las protestas de vecinos y visitantes. Pero, cuando el fin es meritorio, y en este caso son las fiestas del patrono del municipio el objeto de las dificultades circulatorias, las deficiencias son menos cuestionadas y los problemas se fueron resolviendo con paciencia. La agrupación folclórica del APA de Louro amenizó la jornada matinal, recorriendo las calles de la villa con sus sones. Posteriormente, el grupo de baile de esta formación brindó una muestra de su buen hacer en el campo de la danza tradicional. También la compañía de teatro Cachirulo contribuyó a animar la jornada festiva y atrajo a un nutrido grupo de niños para presenciar sus actuaciones al aire libre. Los jóvenes, ataviados con unos pañuelos donados por el grupo, se metieron en el argumento de la obra teatral, disfrutando mucho con la escenificación. Las atracciones festivas ya instaladas, haciendo sonar sus megafonías, los locales de hostelería ocupando las terrazas con su mobiliario veraniego y las empresas de equipamientos concluyendo la instalación de alumbrado, palcos y otros útiles festivos, generaban un flujo de actividad constante en la villa muradana. Pero el plato fuerte de la jornada lo constituiría la verbena, en O Curro da Plaza, en la que estaban anunciadas las orquestas Nova Palma de Corcubión y el grupo musical Solera.