El libro «Camiños de luz» repasa la historia de quince de las torres que iluminan la costa coruñesa El pasado y la historia viva de quince de los faros que se ubican en las costas de A Coruña son repasados con detalle en el libro «Camiños de luz», editado por la Diputación provincial. Entre las lámparas figura, como no, la milenaria Torre de Hércules; pero no menos importantes para la historia y la seguridad de la navegación marítima fueron las construcciones, entre 1852 y 1921, de las tres luces que balizan aún hoy el litoral barbanzano: las de Corrubedo, en Ribeira; Punta Insua, en Carnota; y la isla de Sálvora.
21 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La Diputación Provincial de A Coruña acaba de publicar un libro dedicado a describir la historia, singularidades y características de los faros que vigilan las costas de esta provincia. Su título no podía ser más ilustrativo: Camiños de luz . La provincia posee veinte de los 82 faros del litoral español. Quince de ellos son analizados hasta en sus pequeños detalles técnicos, ya que la publicación combina el rigor de un manual científico con el atractivo de las obras que son accesibles y están bien escritas. Tras unos versos del bardo rianxeiro Manuel Antonio a modo de introducción, el libro hace un recorrido por la historia de la señalización marítima desde el faro de Alejandría hasta nuestros días. Se destaca el siglo XIX, ya que fue la era más importante en lo que al balizamiento de Galicia se refiere. En esa centuria aparece un nombre con peso específico: el del ingeniero vasco Celedonio de Uribe, responsable del diseño de los faros de Corrubedo y la isla de Sálvora, y del plan de señalización marítima del noroeste peninsular. Tintes costumbristas A continuación, la obra adquiere tintes costumbristas con la descripción de la vida en los faros. En este capítulo se ponen de manifiesto las dificultades que tenían que afrontar tanto el farero como su familia para realizar las tareas más cotidianas. Así, el parto, los cuidados sanitarios y la educación de los hijos eran actividades difíciles de llevar debido a su aislamiento. Esta parte del relato hace también hincapié en la constitución, en 1851, del Cuerpo de Torreros de Faros, una institución fundamental para la coordinación de las luces de Galicia. Pero la parte esencial de la obra la constituye el capítulo titulado Faro a faro , elaborado por Patricia Penélope Fernández Martínez y María Fernández Cabrera Massé. En él se analizan uno a uno los quince faros coruñeses desde todas las perspectivas posibles: historia, ubicación. leyendas que los envuelven, detalles técnicos, entre otros aspectos. Entre los quince se encuentran las tres torres centinelas de las costas de Barbanza, o sea, los faros de Corrubedo, Punta Insua y la isla de Sálvora.