Adiós aulas, hola verano

La Voz

BARBANZA

HEVIA

: EDUARDO GARCÍA MOSCONI , director del Instituto de Coroso, hizo ayer de repartidor de títulos, los 124 diplomas de los alumnos que concluyeron los ciclos formativos, el Bachillerato y la Educación Secundaria Obligatoria. La jornada fue de despedida para los estudiantes, ya que cambian las aulas y los libros por las ansiadas vacaciones, aunque en cuanto a la lectura, es más que recomendable seguir practicándola en tiempo de ocio. : ANDRÉS PÉREZ GARCÍA , director del Colegio Salustiano Rey Eiras de Pobra, disfrutó como un niño viendo cómo se lo pasaban sus alumnos en los juegos que prepararon como fiesta de fin de curso, organizada con el apoyo del APA y de la entidad La Caixa. El juego del pañuelo, el de la silla, carreras de sacos y de pies atados fueron algunos de los entretenimientos. Ante tanto desgaste de energía, hubo un tentempié para mantener el ritmo. : JOSÉ LUIS FORJÁN , director del Colegio Brea Segade de Taragoña, promovió un improvisado teatro-karaoke donde los pequeños cantaron, bailaron y triunfaron, como si fueran a formar parte de una nueva academia de artistas. Incluso alguno se atrevió a imitar a profesores. En definitiva, un fin de curso sobresaliente para los chavales. : FRANCIS MOLINOS , directora del colegio Alexandre Rodríguez Cadarso de A Barquiña, se volcó, al igual que todos los demás profesores del centro, en la preparación del festival con el que ayer despidieron el curso. Los alumnos desfilaron por el escenario interpretando canciones muy en boga, como el sonadísimo y eurovisivo Europe¿s living a celebration . La fiesta concluyó con una enchenta de golosinas y gusanitos para todos. : ALMUDENA BERMÚDEZ , directora del Colegio Castelao de Rianxo, continúa con los actos conmemorativos del veinticinco aniversario del centro. Tras la visita del mago Pablo, los niños cambiaron los pupitres y las pizarras por los juegos hinchables instalados en el patio. El día soleado invitaba a divertirse en los futbolines, las camas elásticas y demás juegos, en los que los pequeños, como despedida de curso, se lo pasaron en grande.