La tradición sigue imponiéndose en los municipios del área barbanzana e, independientemente de la mayor o menor religiosidad de los miembros de la pareja, aproximadamente un 90% de las bodas siguen celebrándose por el rito de la Iglesia Católica. Quizás uno de los motivos es que la ceremonia es más atractiva y también por dar muestras de una mayor integración en la sociedad. En los juzgados de paz del área barbanzana se ha apreciado, a pesar de todo, que las bodas civiles siguen aumentando su proporción año tras año, aunque sin llegar a poner nunca en peligro la supremacía de los enlaces religiosos, que son prácticamente en su totalidad de tipo católico, aunque también existen matrimonios de otras religiones, mayoritariamente cristianas, como las bodas evangélicas. Por otra parte, los ritos musulmanes, hindúes o judíos continúan sonando muy extraño a los vecinos de esta zona, para la que suponen una realidad muy exótica, a la vez que lejana.