«Rafael Dieste era muy inteligente»

La Voz

BARBANZA

Mireya Dieste Fernández, sobrina del escritor rianxeiro

18 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Mireya Dieste confiesa que tiene más de 80 años. Es una mujer de mundo, lúcida, educada e inteligente. Nació en la ciudad uruguaya de Montevideo, pero con sólo seis años se marchó a Londres, donde su padre, el escritor Eduardo Dieste, era embajador de su país de nacimiento. De todas formas, cuando era pequeña visitaba siempre la villa de Rianxo, donde conoció a su marido, Antonio Baltar. -¿En qué trabajó usted cuando era joven? -Yo fui a la escuela en Inglaterra, donde estudié piano. La vida nos fue llevando de un lado a otro. A mi padre lo trasladaron de Londres a Madrid. Luego estuvimos viviendo en Andalucía y en otros muchos lugares, pero veníamos a Rianxo. Aquí estaba mi abuela Olegaria. -Se casó usted muy joven, ¿no es verdad? -Me casé a los 18 años en Madrid con el médico Antonio Baltar. Luego, en 1937 nos marchamos a Argentina. Yo lo conocí en Rianxo, donde los Baltar tienen una finca en Tanxil. Él pasaba por la calle y yo estaba en el balcón con Josefina y Teresa Castelao. Miró hacia arriba y allí empezó una amistad. Fue un flechazo. -¿Qué recuerdos tiene de Daniel Castelao? -La última vez que lo vi fue en el Centro Gallego de Buenos Aires, cuando él ya estaba muy enfermo. Después trasladaron a Antonio a otro lugar de Argentina. Cuando murió Josefina Castelao, yo seguía viendo a Teresa. Mi padre había sido muy amigo de Daniel y, según decía, mi padre había sido quien le había influido para que él pintara. -¿Cómo era la mujer de Rafael, Carmen Muñoz? -Era una mujer muy valiosa e inteligente, que lo ayudó muchísimo. Ella había sido inspectora de escuelas y, en una ocasión, tuvo la zona de Porto do Son, aunque este matrimonio también anduvo bastante por el mundo. Formaban una pareja ideal, que se querían mucho y eran maravillosos. -¿Qué diría de su tío? -Era muy buen persona, desde luego, muy inteligente, noble, juvenil y de buen humor. Ya se ve en sus cuentos, que son extraordinarios, como Os arquivos do trasno . Era muy tierno, muy bondadoso y nos llevábamos muy bien. -¿Qué se siente al estar de nuevo en Rianxo? -A mí siempre me emociona venir a Rianxo. Yo suelo pasar unos días en verano, porque aquí me conoce todo el mundo desde pequeña. -¿Cómo era Rianxo en su juventud? -Bueno, poco ha cambiado. Sigue manteniendo su carácter marinero. Ha mejorado, pero se mantiene fiel a su origen. -¿Qué relación unía a Dieste y a Ramón Baltar? -Eran amigos desde pequeños. Conservamos fotografías de Ramón y Rafael con 12 años en la playa de Tanxil. Ramón era mi cuñado y los últimos textos originales que Rafael escribió en España se los llevaba a Ramón para que él los revisase antes de publicarlos. Por cierto, ha pasado bastante desapercibido el centenario del nacimiento de Ramón Baltar, que fue el 8 de abril.