Vecinos de Ribeira celebraron la festividad en honor a San Alberto Numerosos ribeirenses cumplieron con la tradición y ayer, festividad de San Alberto, subieron hasta la ermita para honrar al patriarca de Jerusalén que fue víctima de un atentado durante una procesión. Las motivaciones de quienes piden ayuda al benefactor son muy distintas: unos demandan buenas cosechas; otros, salud para los animales de sus granjas y, los terceros buscan a su media naranja.
08 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Distintas motivaciones congregaron en el ribeirense monte de San Alberto a personas de edades muy dispares. Los jovencitos, fieles a su cita, llenaron la mochila de bocadillos y refrescos para disfrutar de una jornada al aire libre que los ocasionales aguaceros obligaron a recortar, en contra de lo deseado por los chavales, que no tuvieron clase. Marta, Alicia, David, Álex, Óscar, Jorge, Sergio, Manuel y Eduardo son algunos de los adolescentes que cumplieron con el ritual de tirar tres veces la teja a la repisa de la ventana de la capilla, para saber si van a encontrar pareja pronto. Mientras, una mujer de mediana edad rezaba al santo para que eche una mano a su hijo, llamado precisamente Alberto, en la carrera de Arquitectura. Otros fieles recogieron tierra bendita en el interior de la ermita para depositarla en sus campos, a ver si con la ayuda del benefactor las fincas dan buenas cosechas de patatas y maíz con las que seguir sacando adelante a la familia.r, Jorge, Sergio, Manuel y Eduardo son algunos de los adolescentes que cumplieron con el ritual de tirar tres veces la teja a la repisa de la ventana de la capilla, para saber si van a encontrar pareja pronto. Mientras, una mujer de mediana edad rezaba al santo para que eche una mano a su hijo, llamado precisamente Alberto, en la carrera de Arquitectura. Otros fieles recogieron tierra bendita en el interior de la ermita para depositarla en sus campos, a ver si con la ayuda del benefactor las fincas dan buenas cosechas de patatas y maíz con las que seguir sacando adelante a la familia.