Gritos contra la reválida

María Xosé Blanco Giráldez
M. X. BLANCO RIBEIRA

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

Numerosos estudiantes de la comarca se sumaron a la huelga y, en Pobra, protagonizaron una manifestación Los estudiantes del área barbanzana no permanecen impasibles ante el anuncio de la ministra de Educación de implantar la temida reválida al final del Bachillerato. Con motivo de la huelga convocada a nivel autonómico, en los institutos de la zona muchos pupitres permanecieron vacíos durante la jornada de ayer. En Pobra, alrededor de cien alumnos del Francisco Barreras Puente mostraron su rechazo a la intención de Pilar del Castillo, con una manifestación por las calles y una sentada ante la casa consistorial.

26 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

«Non á reválida». Esta fue la consigna que, durante más de una hora, pudo oírse en las inmediaciones del concello pobrense, donde unos cien alumnos del instituto permanecieron concentrados desde el mediodía hasta pasada la una de la tarde. Durante este período, un grupo de estudiantes accedió a la casa consistorial y, ante la ausencia del regidor, mantuvo un encuentro con el teniente de alcalde, Ricardo Lago Simil. El responsable del ejecutivo pobrense se comprometió a proponer, en la próxima comisión de Gobierno que se celebre, la posibilidad de que el Concello se solidarice con los estudiantes. Éstos aseguraron que el próximo miércoles volverán a manifestarse. En el resto de los municipios del área barbanzana, la jornada de huelga fue secundada de forma desigual. Aunque no se registraron manifestaciones, muchos jóvenes optaron por no acudir a las aulas. Así, en el instituto noiés Virxe do Mar los pupitres de todos los alumnos, excepto del primer ciclo de secundaria, permanecieron vacíos. Tampoco asistieron a clase unos trecientos estudiantes del Campo de San Alberto. En Rianxo, unos cien jóvenes del instituto Félix Muriel, pertenecientes en su mayoría a cursos de Bachillerato y de ciclos formativos, también se ausentaron de las aulas. Lo mismo hicieron 80 estudiantes del centro educativo ribeirense de Coroso y 50 del Praia Barraña, en la localidad boirense.