Conservas y Ahumados Lou comercializa desde hace años varias especialidades elaboradas con dos clases de algas de la ría «Hymantalia Elongata» y «Saccorhiza Polyschides». Los nombres quizá no sean familiares, pero sí lo que designan: se trata de dos clases de algas bastante comunes en las costas barbanzanas y que antaño se usaban como abono. Tras un tiempo de investigación, Conservas y Ahumados Lou, de Castiñeiras, le buscó otra utilidad novedosa por estas tierras, aunque habitual en Japón: su preparación para el consumo humano. El dueño de la empresa, Manuel Loureiro, asegura que fue muy difícil introducir el producto, pero que ahora goza de una buena aceptación. Los manjares del mar no sólo se pescan con redes y anzuelo.
19 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El proceso de elaboración de las algas no es, ni mucho menos, sencillo. Previa autorización de la Xunta de Galicia, hay que recogerlas muy jóvenes; la hymanthalia entre junio y julio, en la ría, y la saccorhiza entre julio y agosto, tanto en la ría como en la costa. El propio personal de la factoría Conservas Lou se encarga de ello. «Es una tarea difícil, porque a lo mejor ves un manto enorme de algas pero resulta que no valen; hay que cogerlas en su punto, muy jóvenes», asegura este empresario. Después hay un proceso de corte de las partes aprovechables, lavado y preparación previa para la congelación. Cuando se quiera enlatar, el producto se vuelve a cortar, se lava -una de las especies se somete a varios lavados-, se cuece y, por último, se envasa. Manuel Loureiro explica: «La congelación le va muy bien a las algas porque rompe las fibras y quedan más suaves», algo que ocurre, por ejemplo, con el pulpo. Las especialidades de Lou en cuanto a estos vegetales del mar son tres: algas al natural, que se ofrecen en envases de 125 y 200 gramos; revuelto de setas y algas, y de berberechos y algas, estas últimas disponibles en latas de 125 gramos. 50.000 unidades anuales La producción es de unas 50.000 latas al año, y los mercados principales son Asturias, Galicia, Madrid y la zona del Mediterráneo. Pero llegar a este punto no fue un camino de rosas, sino un trabajo lento, duro y costoso. «Nosotros hemos ido restaurante por restaurante regalando algas, a las escuelas de hostelería, es decir, introduciendo el producto directamente, y nos costó muchísimo», reconoce Manuel Loureiro. El 90% de las ventas son al sector de la hostelería. Respecto al valor de las algas desde el punto de vista nutricional, el empresario e investigador no tiene dudas: «Excelente». La Himanthalia Elongata tiene más hierro que las espinacas y es beneficiosa para el colesterol, además de tener propiedades tranquilizantes; un gran aliado contra el estrés.